A la hora de elegir un televisor son muchas las dudas que surgen para determinar cuál es la tecnología adecuada que justifique la inversión y calidad a largo plazo.
Unos años atras la principal tecnología era Plasma (Plasma Display Panel – PDP), que es un tipo de pantalla plana habitualmente usada para grandes TV. El funcionamiento de este consta de muchas celdas diminutas situadas entre dos paneles de cristal que contienen una mezcla de gases nobles (neón y xenón).
Recientemente surgió y se masifico la pantalla de cristal líquido o LCD (Liquid Crystal Display). Esta es una pantalla delgada y plana formada por un número de píxeles en color o monocromos colocados delante de una fuente de luz o reflectora.
A diferencia de los plasmas, los televisores LCD cuentan con una amplia disponibilidad de tamaños, desde 15” a 100” y el ángulo de visión es igual o superior al de plasma además de poseer una mayor resolución.
Otro dato importante que cabe destacar es que los televisores LCD consumen menos energía, su tiempo de vida es mayor al plasma y son más ecológicos, ya que no usan mercurio. Además, la tecnología ha evolucionado al punto que el llamado ‘efecto arrastre’ (aquel que se observa en un TV Plasma cuando la imagen deja una especie de “eco” al desplazarse) que presentaban algunos LCD se superó gracias al incremento de la velocidad en la tasa de refresco de la imagen.
Si bien el LCD se impone, esto no significa que la “guerra” entre plasma y LCD haya finalizado, pues el plasma sigue siendo más económico en tamaños superiores a 50”. Hablando del aspecto ecológico, el plasma está en desventaja frente al LCD, ya que se fabrica con materiales que no son amigables con el medio ambiente.
Pero como la tecnología no se detiene, acaba de ser anunciada la tecnología LED. Esta tecnología recién se encuentra en algunas marcas y remplaza las lámparas LCD.
Esta tecnología divide la pantalla en 128 segmentos que pueden ser encendidos o apagados de forma independiente, lo cual mejora los negros, el contraste y permite que exista más brillo en la imagen, además de tener un bajo consumo de energía. Su mayor costo limita que se masifique la tecnología este año, pero se espera que baje el costo en los próximos 2 a 3 años.
El LED aun es demasiado costoso en tamaños grandes, pero es un televisor que puede alcanzar un contraste de 1 millón a uno, y consume menos energía que un LCD. Lo cierto es que es lo mejor para los usuarios que desean tener televisores de alta calidad
Qué tener en cuenta a la hora de elegir
Ante estas nuevas tecnologías lo que recomendamos es que el usuario tenga en cuenta los siguientes aspectos antes de adquirir su TV:
1 – Decidir dónde va a ubicar el televisor, ¿sobre una mesa o puesto sobre una pared?
2 – Decidir qué tamaño conviene más para el espacio donde va a ir el televisor. Para apartamentos y casas de espacio limitado se recomiendan tamaños entre 26” y 32”. Para espacios grandes 32” o superior, es lo mejor.
3 - Comparar la calidad de imagen entre cada fabricante y los distintos tamaños. Algunas marcas lucen mejor dependiendo del tamaño del televisor.
4 – Decidir qué uso le va a dar al televisor.
A- Para ver imágenes en alta definición (Satélite, TV Cable digital, Blu-Ray, Juegos HD) se requiere que el televisor sea mínimo de 720 líneas de resolución y que tenga por lo menos una entrada de HDMI. Buscar un contraste dinámico mayor a 5.000:1.
B- Para uso con TV cable (no digital) o DVD, se requieren mínimo dos entradas de Video compuesto (Componente o HDMI es mejor).
C- Para uso con antena externa es bueno hacer la prueba en el almacén para ver si la señal aérea luce bien en el televisor.
5 – Precio, garantía y servicio post venta deberían ser el punto final para tomar su decisión.
Estas son algunas de las cosas a tener en cuenta para elegir la mejor opcion para nuestra necesidad.











